William Felipe HURTADO QUINTERO
Twitter: @WFHurtado
Foto: Arte en la base de la derribada estatua de
Belalcázar en Popayán
Fuente: periodicovirtual.com
El derribamiento de estatuas es una práctica cada vez más presente en el mundo por los movimientos antirracistas. En este contexto han caído efigies de personajes que tuvieron relación con la esclavización o el maltrato a comunidades étnicas, dentro de ellos monarcas, políticos, filósofos, conquistadores, entre otros. En la escena colombiana, este movimiento se hizo frecuente en el marco del Paro Nacional 2021, donde se tumbaron esculturas de personajes representantes del modelo colonial y también de republicanos vinculados con actos de discriminación a las comunidades indígenas. Algunos de los derribamientos fueron los de Sebastián de Belalcázar en Popayán -anterior al paro- y Cali, Gonzalo Jiménez de Quesada en Bogotá, Cristóbal Colón en Barranquilla, Antonio Nariño en Pasto y Simón Bolívar en Cumbal y Taminango. La mayoría -no todos- fueron llevados a cabo por comunidades indígenas en medio de actividades como juicios y condenas históricas.
Estos sucesos han generado un gran debate
en torno a la interpretación de la historia y el legado colonial en nuestra
sociedad. Por un lado, están los que sostienen que los hechos del pasado no
pueden modificarse y derribar los monumentos que se construyeron como memoria
de un período o circunstancias históricas, como la fundación de una ciudad, representa
un atentado contra la memoria y pretende borrar la historia. De otro lado,
están los que sustentan que la historia puede reinterpretarse y que dichos
actos hacen parte de la construcción permanente de la historia, pues abren el
debate sobre el enaltecimiento de símbolos que han sido impuestos de forma
unilateral y reafirman un proyecto de nación caduco y racista (Arias, 2021).
A propósito de este debate, Dussel (2017) en “Filosofías del Sur” afirma que, en los proyectos de Nación en Latinoamérica, inclusive en los revolucionarios, no ha habido un proceso de descolonización cultural desde el sistema educativo para resignificar lo propio. Hay algunos esfuerzos epistemológicos para pensar desde el sur y descolonizar el saber, pero en términos generales sigue existiendo un eurocentrismo tanto en el conocimiento como en la cultura. Para el autor de referencia, cambiar este paradigma representaría una verdadera revolución cultural.
Referencias:
Dussel,
E. (2017). Filosofías del sur: descolonización y transmoderindad. España: Ediciones
Akal. Recuperado de: https://cutt.ly/UmCg9Cx
Felipe
Arias Escobar [@Feloarias]. (13, junio 2021). Nadie propone una eliminación
violenta de lo que sea el legado cultural colonial, menos la insensatez de
volver a la época prehispánica [Tweet]. Twitter. Recuperado de: https://twitter.com/Feloarias/status/1404133734190878728?s=20
Felipe
Arias Escobar [@Feloarias]. (13, junio 2021). No es la totalidad de un
"legado colonial" lo que se controvierte, es el enaltecimiento
unilateral y caduco de algunos de… [Tweet]. Twitter. Recuperado de: https://twitter.com/Feloarias/status/1404122139465293831?s=20
